La historia del logotipo C
LA HISTORIA COMIENZA CON LA FAMILIA
Transmitido de generación en generación, desde el abuelo Émilie Charriol hasta el fundador Philippe Charriol—, el emblemático emblema C de la Maison tiene su origen en una preciada reliquia familiar: un anillo chevalier de oro con sello que en su día lució el padre Philippe.
Este anillo, impregnado de historia personal y marcado por la elegancia del paso del tiempo, inspiró la creación del emblemático escudo con la «C» que hoy define la Charriol .
Más que un elemento de diseño, representa una tradición. Un legacy. Un símbolo de continuidad, artesanía y los valores perdurables que han forjado la Maison a lo largo de generaciones.

EL ARCO EN FORMA DE «C»
Una curva elegante y esculpida inspirada en la forma de un arco, uno de los símbolos más antiguos de la humanidad de fuerza, resistencia y maestría. Sujeta el escudo con una elegancia atemporal.

FLECHAS QUE SE CRUZAN
Dos flechas alineadas en perfecto equilibrio, que representan la precisión, la disciplina y la exactitud de la alta relojería. Su punto de cruce simboliza el **encuentro entre el pasado y el futuro**, donde legacy la innovación se entrecruzan.
Su tensión direccional refleja también la identidad única Charriol: un espíritu de herencia francesa expresado a través del arte y el rigor de la relojería suiza. Una convergencia de culturas, artesanía y generaciones, unidas en el corazón del escudo.
«He forjado mi estilo como un alquimista: combinando clasicismo y modernidad, mezclando sobriedad y exuberancia, sin descuidar nunca la funcionalidad y la calidad». Esta filosofía sigue guiando a la Maison en la actualidad, dando forma a cada detalle de sus creaciones y a cada símbolo de su emblema.
UN LEGACY QUE SE PERPETÚA
Desde un escudo familiar hasta un emblema atemporal, cada creación cuenta una historia de arte, tradición y precisión.
Nuestros relojes y joyas no solo se llevan puestos: se heredan, se atesoran y se transmiten de generación en generación.



























